sábado, 7 de julio de 2012

Una perra salva a una bebé “abandonada como un perro”

Muchos ya se habrán enterado de la conmovedora noticia , donde una perrita salvó la vida de un bebé abandonado en un descampado, en medio de la noche de un frío día de agosto (porque allí es invierno ahora).

 
China, la nueva heroína argentina

Esta perrita encontró una bebé recién nacida, abandonada por su madre inmediatamente después de haber sido alumbrada, y se la llevó a su refugio, donde cuida de sus seis cachorritos, tratando de darle calor y cobijo, evitando de esta manera que la niña sufriera una hipotermia que habría sido mortal.

 
 Refugio donde “China” cobija a sus cachorritos,
           y donde protegió a la bebé abandonada

Todo sucedió en un descampado de una zona humilde del Gran Buenos Aires, el pasado miércoles 20 de agosto.  La niña -que nació pesando casi 4 kg y fue abandonada en el descampado desnuda- no presentaba marcas de mordeduras, apenas unas escoriaciones leves, por lo que se presume que la perrita la habría arrastrado unos 50 metros, hasta su refugio. El llanto de la niña y los ladridos de “China” alertaron al dueño de la perrita, un “quintero” (persona que cuida una quinta, que es un huerto grande, a la Argentina) que se apresuró a cubrirla con una manta y llamar a la policía.
La “madre” de la niña fue ingresada en un hospital al día siguiente, según dicen “en un estado de shock emocional”.  Tiene 14 años, aparentemente no tuvo ningún control durante su embarazo, dio a luz sola, y abandonó a su hija, para volver a su casa como si nada.  Hoy está acusada de un delito de “abandono de persona”, y se está tratando de averiguar cuáles fueron los motivos que la llevaron a ello.
La niña, ingresada en el hospital Sor María Ludovica, está en observación, en prevención de posibles infecciones o complicaciones, aunque goza de excelente salud.  Las enfermeras que la cuidan quieren que se llame Milagros.  Nombre más que apropiado para la situación.

China y uno de sus cachorritos

Cuando me entero de estas cosas, me invade una mezcla de sentimientos:  ternura por la perra, agradecimiento al quintero por haber encontrado a la niña, deseos de que no le quede a la niña ninguna secuela emocional, una rabia infinita contra la madre -porque 14 años son suficientes años para saber distinguir entre el bien y el mal-, y un estado de estupor frente a muchos que se deshacen de dulzura frente a la noticia, mientras pasan indiferentes del tema del aborto.
Pero hoy, voy a celebrar que una niña -abandonada como un perro- se ha salvado gracias a “China”, que una vez más nos demuestra que el perro es el mejor amigo del hombre.

No hay comentarios:

Publicar un comentario